El fotógrafo Colombiano JAVIER VANEGAS nos cuenta un poco de su proyecto “AMPO”:

Las personas albinas, aquellas que por una condición genética carecen de una pigmentación normal, históricamente han sido segregadas, discriminadas e incluso perseguidas. El proyecto Ampo toma su nombre del color blanco resplandeciente. Se trata de un término usado preferentemente para hablar del blanco de la nieve, o también de animales de cuyo pelaje quiere resaltarse la pureza. Este proyecto tuvo origen en el mes de mayo del 2011 cuando, después de casi tres años de ensayo y error, logré producir imágenes por medio de la técnica fotográfica del siglo XIX conocida como colodión húmedo o ambrotipo. En Colombia son muy pocas las personas que conocen esta técnica, debido a que uno de sus componentes reactivos requeridos para el proceso fotosensible es el éter, químico actualmente prohibido en el país debido a su uso en la producción de cocaína y otros tipos droga. En segunda instancia, la ambrotipia es un proceso fotosensible argéntico que se encuentra prácticamente olvidado hoy en día por los fotógrafos contemporáneos quienes, en su gran mayoría, han optado por el medio digital.

Toda mi obra plástica ha estado ligada desde su origen a la imperiosa presencia de la enfermedad y la muerte; en la mayoría de los casos mis piezas hacen una reflexión en torno a la inevitable desaparición del cuerpo humano y su relación analógica con el dispositivo fotográfico, razón por la cual siempre ha despertado interés en mí la idea de dar voz a aquello que está silenciado o que está destinado inevitablemente al silencio. La obra Ampo nació debido a esa relación técnica con el medio fotográfico y el modelo a fotografiar, en este caso en particular personas albinas. El soporte (la placa de vidrio) en el ambrotipo se manifiesta como una imagen negativa sobre una superficie blanca, no obstante si la placa es dispuesta sobre un fondo negro la imagen evidencia de manera positiva su contenido, este simple comportamiento implícito en el colodión húmedo me hizo reflexionar acerca de la noción de cómo reconocemos y hacemos visibles ciertos territorios o cuerpos en el lenguaje fotográfico, por lo tanto mi vi tentado a abordar a un grupo humano que por la despigmentación de su piel ha sido, como ya apuntaba, segregado, discriminados e incluso perseguidos en el trascurso de la historia la humanidad. De esta forma Ampo se dispone como una manera en la que el sujeto fotografiado evidencia el soporte del medio y a su vez el medio restituye la condición del sujeto fotografiado, en este caso los albinos, debido a su condición de blancura. En sí misma la propia pieza evidencia la condición del modelo, en tanto que solo mediante la positivación a través de un fondo oscuro, la imagen se hace visible (en el blanco sobre blanco, el “ampo”, solo la irrupción de la oscuridad deja ver).

Ampo está compuesto por una serie de retratos de personas albinas, construidos espacialmente respondiendo a cánones discursivos de la historia del arte, en los que se comprende el retrato como medio de identidad, legitimidad y clasificación social; capturas fotosensibles con composición decimonónica en plena era digital. En todas las imágenes de la serie el modelo posa frente a la cámara con sus ojos cerrados, este recurso estético se da por dos razones: en primera instancia, las personas albinas sufren de cierto nivel de fotofobia debido a la carencia de melanina en el iris ocular, esto produce lo que se conoce como nistagmo (movimiento involuntario de los ojos), razón por la cual el ojo del modelo albino está en constante desplazamiento, evadiendo los rayos de luz, para poder comprender el espacio; de manera muy similar al movimiento de un scanner. En segundo lugar, este aspecto que evidencia una condición anatómica y física del modelo va ligado a la naturaleza misma del dispositivo fotográfico ya que, en el caso de la ambrotipia, o colodión húmedo, se requiere de largos tiempos de exposición para poder lograr una captura correcta. La construcción anacrónica de este tipo de retrato nos evoca al medio fotográfico a mediados del siglo XIX, cuando el fotógrafo requería de elementos como el “apoya cabezas” para poder obtener fotografías congeladas de sus modelos, o pedía a estos posar con los ojos cerrados para poder posteriormente intervenir de manera pictórica las placas, logrando en cierta forma un proceso híbrido entre la captura fotografía y la representación pictórica.

Ampo es, pues, una propuesta fotografía que intenta reconocer y evidenciar a un grupo social particular haciendo uso de un medio que visibiliza el motivo de su exclusión. Este proyecto fue posible gracias a la Fundación Contraste - Albinos por Colombia que muy cordialmente me brindó su apoyo para su realización y cuyos miembros dieron consentimiento del uso de los derechos de imagen para el proyecto Ampo.

javiervanegas.com