La fotógrafa colombiana LILIANA MERIZALDE nos cuenta un poco de su proyecto DISLOCACIONES INTERIORES.

Dislocaciones interiores es un proyecto con mujeres indígenas de diferentes comunidades y etnias del departamento del Vaupés. A través de un acercamiento íntimo con cada una de ellas, se partió de sus historias de vida para construir en cada uno de los casos una prótesis u objeto que extiende, limita, cubre, bordea o resalta el cuerpo o alguna de sus partes. Convirtiendo de esta manera los objetos en símbolos de algún dolor o pérdida y en materializaciones de sus sufrimientos y sus fortalezas. Son 5 mujeres que han vivido una realidad dura por diferentes causas, entre las que se encuentran el desarraigo de sus tradiciones, el desplazamiento de sus territorios, la violencia de los grupos armados, y diferentes vicisitudes de la vida misma, y que han transformado éstas situaciones en semillas de reinvención.

Las prótesis fueron construidas en Mitú y sus alrededores, en diferentes comunidades a orillas del río Vaupés, donde se tomaron las fotos. Los materiales son en su mayoría orgánicos o encontrados exclusivamente en la región.

www.lilianamerizalde.com
 
 
ELOIDA RODRIGUEZ

Elo tiene 41 años, nació en Puerto Pupuña, en el Medio Vaupés y pertenece a la etnia kubea. Hace más de 10 años perdió a su hija de un año y medio y dejó su comunidad para vivir cerca a Mitú en la otra orilla del río Vaupés y replantear su vida. Actualmente Elo tiene su negocio independiente de venta de dulces en un mercado indígena de Mitú.

Con ella decidimos trabajar su vientre como símbolo de la pérdida que vivió y como punto de partida de su propia reinvención que la ha llevado a trasladarse y a redefinirse.

 
 
DORIS GÓMEZ

Doris tiene 29 años y tres hijos. Es de origen kubeo y pertenece a la comunidad de Vacurabá, en la cabecera del río Cuduyarí. Es ama de casa y agricultora, trabaja en la chagra* cultivando yuca y en la cocina preparando quiñapira**. Doris siente que tiene un conflicto alrededor de la educación en varios niveles. Ha querido terminar sus estudios pero sus funciones de madre y esposa no se lo han permitido. Tampoco puede evitar relacionarla con un terrible recuerdo; en el 2008 unos hombres pertenecientes a un grupo armado ilegal reclutaron a su hermana menor que tenía 16 años. La sacaron del colegio junto con otros niños y desde entonces no se tiene información sobre ninguno de ellos. El marido de Doris es educador.

Juntas decidimos trabajar el brazo derecho por ser el brazo con el que escribe y construir algo que hablara de su bloqueo, pero que a la vez resaltara la belleza de la reconstrucción a partir del mismo.

 
 
SANO

Sano (nombre tradicional), o Blanca Inés Yepes (nombre occidental), de 62 años, es una mujer de la etnia tuyuca, oriunda de Acaricuara. Dejó este lugar junto a su esposo hace más de 19 años para irse a Mitú en busca de trabajo y estudio para sus tres hijos. Le duele profundamente la pérdida de las tradiciones y la violencia arremetida contra las creencias de su pueblo. Extraña la wii pariwii, nombre tuyuca para maloka***. Tuvo quistes en los ovarios y le operaron la espalda, pero a pesar de esto, mientras tenga fuerza en sus brazos para poder trabajar, ella se siente bien.

Con Sano decidimos trabajar la polaridad aire-tierra, pues es una mujer de la chagra arraigada fuertemente a su tradición que a la vez se siente atrapada porque la tierra que cultiva no es suya ni de su comunidad y desearía cambiar esta situación para tener más libertad.

 
 
MARÍA MAGDALENA REYES

Maria Magdalena pertenece a la etnia desana, nació en San Luís de Virarí y tiene 60 años. Es hija de un danzador y payé**** que le rezó su nombre tradicional en secreto y murió cuando ella tenía 10 años. A sus 7 meses de edad, los curas la sacaron de su comunidad y quemaron absolutamente todo, desde los trajes tradicionales hasta la maloka. “Los abuelos murieron de pura tristeza”, cuenta María Magdalena. Luego de esto, creció con las misioneras cerca de Brasil. Su esposo, de etnia guanana, murió tres años atrás. Tiene tres hijos vivos, porque al cuarto, que era líder comunitario, lo mataron los grupos armados ilegales en Bocas de Arará, comunidad situada a más o menos tres horas de Mitú en avioneta. Desde entonces, le pide a los payés que la recen con tabaco para borrarle el recuerdo de su hijo. Se considera una mujer fuerte porque desde pequeña “rozaba monte y tumbaba”. Se levanta todos los días a trabajar en el cultivo, a lavar y planchar ropa y a tomar cursos para dirigentes campesinas y mujeres ahorradoras. Se siente feliz de ser mujer ahora que, según ella, las mujeres son más libres. Le entristece que el conocimiento tradicional se haya ido perdiendo y que ya nadie crea que todas las etnias indígenas son hijas de la anaconda. Está orgullosa de pertenecer a los desanos mayores, según ella, los nietos de la luna.

Con ella decidimos proyectar la prótesis desde la espalda y los brazos, las partes del cuerpo que siente más fuertes por ser las que usa para cargar sus cultivos. De esta manera, buscábamos enfatizar físicamente un poderoso proceso interno de conciencia de su crecimiento personal y reinvención propia.

 
 
ZENÁ

Doña Cecilia Barrera o Zená (en tuyuca) es una mujer de 52 años que se describe a sí misma como alguien sin ganas de vivir. Tiene cáncer en la matriz y siempre ha sido estéril. Quería tener hijos y por lo tanto adoptó a una niña y dos niños que ya no viven con ella. Actualmente, cuida a una señora mayor y cocina para ella, pero ya no puede ir a la chagra a causa de la enfermedad. Siente fastidio por los sueños. Le gustaría ser una mujer sana y ve la enfermedad como un castigo constante que no logra comprender.

Con Doña Cecilia, decidimos construir una estructura alrededor de su cuerpo; una especie de jaula que hiciera alusión al bloqueo autoimpuesto, a su desaliento, pero que también pudiera ser contemplada como nido, como lugar originario de reinvención.

 
*chagra: Huerta. En el contexto de estas comunidades la chagra y la actividad del cultivo son fundamentales puesto que constituyen una de las fuentes principales de alimentación. La mujer está encargada de sembrar, limpiar y mantener la chagra y el hombre, de preparar la terreno para la siembra. Además de garantizar la subsistencia representa una herencia cultural y está relacionada con la identidad familiar.
**quiñapira: sopa picante de pescado tradicional de la región
***maloka: casa madre comunal que sirve de centro ritual y lugar sagrado para diferentes comunidades indígenas
****payé: chamán que busca el equilibrio entre el hombre y la naturaleza

Nota: Aunque la palabra prótesis usualmente se utiliza en el contexto médico, puede ser entendida en el campo artístico, como pieza o aparato que extiende, complementa el cuerpo o sustituye algo inmaterial. Puede ser usado, por ejemplo, como símbolo de carencias, miedos, cargas, o fortalezas.

La construcción y el desarrollo de las prótesis se hizo con la artista y diseñadora industrial Cristina Borda.

Donal Edward Arango artista de la región, colaboró en la producción y en el arte de este proyecto.