La fotógrafa Colombiana VICTORIA HOLGUÍN nos cuenta un poco de su proyecto “FÉMINA”:

Texto por Vanessa Rueda.

Ser mujer sigue siendo difícil y a simple vista se ve desigual porque usamos otros lenguajes. Nos diferencian nuestros dones que se desarrollan entre el silencio y la sutileza. No se perciben como un grito sino, como un poder, callado quizá, pero apasionado, amoroso. Sí, somos distintas y llevamos encima esta carga histórica de liberación de la que sólo hasta ahora podemos saborear nuevas aproximaciones y logros. Quizá por eso desde la superficie la feminidad parece compleja, laberíntica e incluso dramática. Es tan sólo un comienzo.

Nuestro lado femenino está intensamente ligado a la transformación, la reinvención, y al descubrimiento cuidadoso del ser interno. Al reencuentro con la raíz del mundo y la observación constante del otro. En cada acto y actuación, gesto, traje, modulación, peinado, labial y perfume reside todo el andamiaje de esa gran vía que es ser mujer actualmente. Somos performáticas por naturaleza, somos las que vemos al mundo a través de un espejo, somos las intérpretes de los intersticios, las traductoras de lo que no se dice, las que hablamos el lenguaje de la seducción desde nuestros ojos de mirada felina y dulce a la vez. Hablamos desde la dinámica del día a día y decisiones al vestirnos, ser y parecer. Nuestro estilo es la reunión de millares de detalles que oscilan entre los pliegues mas internos de nuestras estrías y nuestras medias veladas.

Lo mas bello de declararse fémina hoy, está en reconocer la diferencia con hombres, con otras mujeres, con todos. Descubrir en ello el poder absoluto que no necesita sino encargarse del rol como mujer de fuertes convicciones, dueña de sí, que construye, respeta y deja ir. Mujer en todo el sentido de la palabra incluye admirar otras feminidades, llegar al fondo del uso de las herramientas de la belleza y sobre todo, celebrar que solamente así logramos ser una unidad. Ahí comienza todo.

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Conocí a Vicky mientras corría invisible detrás de gente que se ama, capturando con su cámara detalles que nadie mas ve. Me mostró que marcarse la piel es consignar un diario que es evidente, y que tiene un lado sumamente íntimo y sutil. Como ella, de voz azucarada y actitud siempre abierta. Ella es el ejemplo de una mujer salvaje y afable a la vez, que parece una canción y anima a otras a desarrollar su propia voz.

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