JOSEFINA SANTOS nos cuenta un poco sobre su proyecto fotográfico “SUCRE : RETRATOS DE UN LUGAR”:

Sucre : Retratos de un lugar devela el proceso de acercamiento de la artista a un renglón de su historia que hasta el momento en que inicia esta búsqueda, no constituía una parte esencial de su vida.

En el 2015, cuando Santos lee las memorias de infancia que su madre escribe sobre su niñez en Sincelejo, se reconoce con emoción en sus palabras. La profusión de sentimientos que estas le despiertan, suscitan en ella la necesidad de indagar por ese lugar que hasta entonces no había sido sino el sitio en el que, de niña, algunas veces pasaba vacaciones y visitaba a su abuela.

¿Pero cómo aproximarse a un lugar que solo existe en fragamentos remotos de la memoria? En vericuetos inasibles?

Con la urgencia de advertir por si misma y de ponerle rostro a las sensaciones que le produjeron dichos relatos, Santos emprende una serie de viajes a través del departamento de Sucre, los primeros sin cámara, que le permiten repasar la historia de su madre, la de su abuela y la suya propia. La historia de un lugar. Y es durante esa búsqueda que la artista se encuentra con los momentos y las personas que va plasmando en las fotografías que componen esta exposición. Fotografías, que a su vez nos permiten observar el lazo que Santos trenza con ese mundo que le era antes tan lejano.

En su recorrido, la fotógrafa nos lleva de una madrugada en la carretera desolada que conduce de Sincelejo a Toluviejo por la vía a San Onofre, a una sesión matinal de entrenamiento de boxeo en un barrio de Sincelejo para luego pasearnos por la casa del tío de Osmith en Palmito.

A través de Sucre:retratos de un lugar, Santos nos acerca a situaciones a las que no habríamos podido entrar de otra manera. Por medio de su lente y en un acto monumental, nos convierte en espectadores de la intimidad de sus personajes a la vez que nos condena a sentir nostalgia por un lugar que no conocemos. Nos vuelve testigos del espacio que encuentra en ese pasado que antes no habitaba.

Texto por Juliana Steiner

Instagram Josefina Santos