La fotógrafa Colombiana JULIA BEJARANO nos cuenta un poco de su proyecto “¡¡SIN PALABRAS!!”:

A mi queridísima tía Pili...

Estas imágenes salieron de un deseo por preservar la historia de mi familia y por consiguiente de un largo proceso de fotografiar las fotografías del álbum familiar. Sin ser plenamente consciente, al volver a mirarlas desde otro lugar, desde otra fotografía, logré recordar e imaginar con la mirada. Me di cuenta que podía reencontrarme con la(s) historia(s) de mi familia y observar en el “atrás” del objeto-fotografía sus huellas que contienen una gran potencia poética, mágica, cultural, temporal, geográfica: una esquina quemada, un sello, una fecha, una nota, una descripción, una carta, un borde dentado, un recorte, una esquinera, una caligrafía, una tinta, un rasgado, un formato... y otras muchas marcas ilegibles, incomprensibles...

Estas fotografías pueden llevar a preguntar de quién son, en dónde vivieron sus dueños, a dónde fueron de vacaciones, a qué se dedicaban, cuáles eran sus nombres, si así hablaban en cierta época o cierto lugar, si así se solía escribir en una fotografía... Asimismo nos pueden dar curiosidad y ganas de imaginar el otro lado de la fotografía, o simplemente no.

En todo caso es muy bello cuando aparecen presencias inesperadas y conmovedoras que nos dejan sin palabras y con exclamaciones en el sentido que retoman imaginarios, en este caso para mí muy fuertes y hermosos por mi familia, pero que también dan a conocer una colección de pensamientos sobre la propia historia(s) de la fotografía.